Carta 1
Nota: Esta es una recopilación de un blog que hice en 2024, ya que este no es mi primer intento, espero que igual funcione con lo que estoy construyendo. Simplemente es una vista al ayer, por que nostalgia siempre será parte de mi, quien fui y quien soy definiendo incluso lo que seré. Gracias xoxox
13 de Febrero 2024,
En algún punto comencé una carta con una frase que retomaré, porque el amor que sentí, la plenitud de amar, es un recuerdo vivido de un yo que ya no quiere amar:
“Había tenido que tejer el amor con recuerdos y deseos apremiantes, pero imposibles de satisfacer, con cartas atrasadas y desteñidas que no podían reflejar la pasión de mis sentimientos ni el dolor de su ausencia, porque no tengo facilidad para el género epistolar y mucho menos para escribir sobre mis emociones.” —Isabel Allende
El escribir, el expresarme de forma física, en palabras, en que mi presencia esté ahí, es una forma de conocer a la otra persona, pero, más importante, de conocerme a mí. El amor es una emoción, un sentir, y demás sinónimos que nos permiten sentirnos parte de algo; también es una emoción que nos causa heridas, sobre la cual hemos llorado y pensado, una que tiene pros y contras.
Actualmente, el amar es una ruleta: no sabes con qué personas te topes, no sabes de quién te enamoras. Uno nunca termina de conocer a alguien, ya sea porque este individuo no lo permita o por simple naturaleza humana, ya que, al ser seres cambiantes, nos adaptamos a nuestro entorno y experiencias; por ende, nosotros tampoco nos terminamos de autoconocernos.
Pero aun así lo intentamos: queremos lograr una felicidad, queremos cumplir metas, queremos amar y ser amados. Te amo: palabras que, dependiendo del sentir, pueden significar un “te quiero, amiga”, al decirlo por primera vez de frente a frente a otra persona; entregar un primer beso, incluso si no lo es, pero lo es con esa persona; entender la diferencia de un primer amor, un amor inocente, intenso, a aquel que de verdad sea tu primer amor, al que quieres cuidar, procurar, esforzarte, al que no te rindes, pero tampoco te pierdes ni humillas.
En su mayoría, el ser primer amor de alguien es algo que no se experimenta fácilmente. En mi caso, no creo haber sido el primer amor de ninguno, lo cual está bien, ya que no me considero un ser difícil de olvidar, ni alguien que marque. Para mí, amar no es dejar una huella de dolor para que me recuerden; amar es dar lo mejor, y si no fue suficiente, seguir mejorando.
El amor, el amor, el amor… escritos míos hablando de esto, desde un punto de dolor. A medida que sientes un amor de verdad, intenso y correspondido, sientes que no habrá otro igual, que no amarás igual. Pero no es así, querido lector: siempre se puede amar mejor, también siempre te puedes amar mejor a ti mismo. Espero poder encontrar un amor de verdad; ya experimenté mi primer amor, amé, lloré, pero me hizo darme cuenta de que aún puedo amar, y mejor que antes. Y todo es así.
La espera, las ganas, la esperanza son emociones diferentes al amor, mas no ajenas. El extrañar la presencia, leer mensajes destacados del otro cuando estás aburrido, mirar fotos, sentirte en plenitud, sentir que tu vida está en paz si estás con esa persona, creer en un futuro; darte cuenta de que puedes ser tan cursi y peor de lo que alguna vez juzgaste, y que tal vez en una relación pasada evitaste, pero ahora no, porque quieres dar, quieres que esa persona sienta que tiene, sienta que eres suyo, sienta amor, que sienta que no va a ser lastimado más, que sienta que el amor que vas a dar lo das a él o ella, porque así como te escogió, ya sea al momento de declararle o aceptar una propuesta, tú también lo escogiste, esperaste para poder compartir ese amor que tanto guardaste.
Amas, y aun así, demuestras con regalos, cartas y palabras, pero sientes que no es suficiente, porque, a la final, lo amaste o amas de tal forma que la otra persona no es consciente de la emoción tan inmensa y maravillosa que provoca en ti.
Amar es elección; el enamoramiento, no. Este último se agota al mes o a los tres meses. Pero el seguir sintiendo ese amor, aun cuando ya no todo sea lindo y comiences a notar defectos, significa quedarte porque sabes que esa persona es todo lo que alguna vez soñaste y describiste para ti mismo, y ahora lo tienes. Una vez superado eso, sientes más amor que la primera vez; lloras más seguido, pero no de dolor, sino de agradecimiento por sentir que encontraste al amor de tu vida y que aquella persona te escogió también a ti. Esperas una vida, esperas seguir amando.
Escoge amar, lucha, trátala mejor si sientes que esa persona es lo que realmente quieres; no huyas. No por sentir paz confundas aburrimiento, no te arriesgues a perder a quien amas. Pero, asimismo, si ese ser que amas decide irse o te lastima al punto de perderte a ti mismo, recuerda: el amor es elección pero mutua. Alguien que te ama no te hace sufrir, no te hace dudar. Busca solucionar esas inseguridades, y alguien que te ama, así como escogiste, también lo hará por ti.
No retengas, ama. Y aun si pasaste una mala experiencia, recuerda que tu capacidad de amar es tuya. Se lo das a otra persona no por lo que ella sea, sino por lo que tú crees que la otra persona también merece. Ama otra vez, ama mejor, siente la experiencia, entrega tu alma, tu vulnerabilidad y madura.
Comentarios
Publicar un comentario